
Esta pregunta llegó a wenglor. El reto del usuario: el grosor de la tela no tejida médica debe medirse continuamente, incluso con colores cambiantes. Una tarea que no es tan trivial en la práctica. Esto se debe a que los métodos de medición óptica suelen alcanzar sus límites en cuanto cambia la textura de la superficie o el color del material. Aquí es precisamente donde entra en juego la solución wenglor.
Para la medición puntual y continua de grosores, wenglor utiliza dos sensores láser de distancia de la serie P3, que pueden colocarse uno frente al otro. Ambos sensores están conectados entre sí mediante una pieza en T inteligente. Esta conexión garantiza que los sensores funcionen automáticamente en el llamado «modo de medición de grosores», según el principio maestro-esclavo.
Mientras el sensor maestro (P3PC011) muestra los valores directamente en la pantalla integrada, el sensor esclavo (P3PC001) realiza la medición adicional desde el lado opuesto. El grosor del material se calcula en tiempo real a partir de los dos valores de distancia.
Una ventaja decisiva de esta solución es su insensibilidad a los cambios de color. Los sensores de la serie P3 funcionan con
En la práctica, este sistema puede detectar con precisión cambios de grosor en el rango de 0,05 mm, incluso con materiales variables como cintas adhesivas de colores o textiles médicos. La distancia entre los sensores y el objeto de medición es de unos 40 mm por lado, lo que permite una geometría de medición compacta y estable.
El principio de la medición de grosores por las dos caras no es nuevo: en la industria del automóvil, por ejemplo, se utilizan sistemas similares para detectar de doble capa las chapas metálicas. Pero con los sensores P3 de wenglor, este proceso también puede aplicarse a materiales sensibles y flexibles, como los no tejidos de uso médico.
Con la combinación de dos sensores láser de distancia P3 y la pieza T inteligente, wenglor ofrece una solución elegante y robusta para la medición continua de grosores de los no tejidos médicos, independientemente del color, la estructura o el tipo de material. Esto permite a los usuarios controlar de forma fiable la calidad de sus productos y, al mismo tiempo, automatizar eficazmente los procesos de producción.
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