La historia de wenglor: de una idea a una “familia innovadora” internacional

Comienzos con espíritu pionero

Lo que empezó en 1983 con una idea en un garaje del lago Constanza es ahora una empresa tecnológica de éxito internacional. Por aquel entonces, el fundador Dieter Baur puso la primera piedra de wenglor con el objetivo de desarrollar soluciones de sensores que hicieran los procesos industriales más precisos, seguros y eficientes. Pronto quedó claro que la innovación no viene de la imitación, sino de las ideas propias, los conocimientos técnicos y el valor de abrir nuevos caminos.

{%ALT_TEXT%}
{%CAPTION%}

wenglor desarrolló los primeros sensores sin contacto para instalaciones sanitarias a mediados de los años ochenta. Esta aplicación era completamente nueva en aquel momento y mostraba cómo los avances técnicos podían simplificar la vida cotidiana. En 1987, la empresa hizo su primera aparición en una feria comercial con el nombre de wenglor sensoric elektronische Geräte GmbH. Sólo un año más tarde apareció el sensor de luz roja con supresión de fondo, una innovación técnica que se convirtió en la norma del sector. Permitía reconocer objetos de forma fiable y suprimir las reflexiones molestas.

stand de wenglor en INTERKAMA 87.
wenglor se presenta con sus productos en INTERKAMA 87.

Crecimiento e internacionalización

En la década de 1990, wenglor siguió creciendo. Nuevos productos, nuevos mercados y un número creciente de empleados caracterizaron este periodo. Cada vez más empresas utilizaban las soluciones de sensores de Tettnang, y el nombre de wenglor se hizo muy conocido en la automatización industrial. En 1997, la empresa abrió su primera filial extranjera en EE.UU., sentando las bases de la presencia internacional que se da por descontada hoy en día.

Este desarrollo continuó a principios de la década de 2000. En 2002, se abrió un segundo centro de producción y desarrollo en Sibiu (Rumania). Allí se estableció un moderno centro de producción que reforzó la red internacional. Tres años más tarde, se lograron avances significativos con el desarrollo de la primera Smart Camera. Por primera vez, la óptica, la iluminación y la evaluación se combinaron en un sistema compacto. Esta idea allanó el camino para la tecnología de visión artificial, que ahora es un componente central de la cartera de wenglor.

Construcción del centro de producción y desarrollo en Sibiu.
En 2002, se abrió un segundo centro de producción y desarrollo en Sibiu.

Cambio generacional y nuevas tecnologías

En 2010, Fabian y Rafael Baur asumieron la dirección de la empresa y llevaron a wenglor a la segunda generación. Bajo su dirección, la empresa familiar se convirtió en un grupo tecnológico internacional especializado en tecnología de sensores, visión artificial y software inteligente. A pesar del crecimiento constante, se ha mantenido la cultura empresarial familiar. La confianza, las jerarquías planas y la comunicación abierta siguen caracterizando la vida laboral cotidiana.

Con motivo del 30 aniversario de la empresa en 2013, wenglor presentó la marca “La Familia Innovadora”. Representa lo que ha caracterizado a la empresa desde su fundación: excelencia tecnológica combinada con humanidad y sentido de la responsabilidad. Al mismo tiempo, la integración de wenglorMEL GmbH amplió la experiencia de la empresa en el campo de la tecnología de sensores 2D y 3D.

Fabian, Dieter y Rafael Baur se sientan uno al lado del otro.
Dieter Baur cede la dirección de la empresa a sus dos hijos Fabian y Rafael Baur.

La innovación como constante

En los años siguientes, wenglor continuó con su desarrollo tecnológico. Con la serie weCat3D y la plataforma de software uniVision, se crearon soluciones de alto rendimiento para la tecnología de medición 3D y el procesamiento de imágenes. Se añadieron nuevas sedes en Asia y Sudamérica, así como la ampliación del centro de producción de Rumanía.

El espíritu pionero de la empresa también es evidente en tiempos más recientes. Las soluciones de software basadas en inteligencia artificial, los sensores láser de última generación y los procesos de producción sostenibles demuestran que la innovación y la responsabilidad están estrechamente ligadas en wenglor. El grupo de empresas es de propiedad totalmente familiar, por lo que sigue siendo independiente, flexible y orientado al valor.

Una empresa familiar con futuro

Hoy, wenglor es sinónimo de más de cuatro décadas de progreso tecnológico y desarrollo continuo. Un pequeño taller se ha convertido en un grupo de empresas activo en todo el mundo con más de 1.000 empleados. Todos ellos trabajan en el desarrollo de tecnología de sensores y soluciones de procesamiento de imágenes que mejoran los procesos industriales y los hacen más eficientes.

La pretensión de entonces sigue siendo válida hoy: crear tecnología que apoye a las personas, conserve los recursos y abra nuevas posibilidades. wenglor combina la fuerza innovadora con la responsabilidad y sigue siendo así una verdadera “Familia Innovadora” en el espíritu de su idea fundadora.

Autor

Picture of Max Mustermann

Max Mustermann

Puesto