
En muchos procesos de fabricación, una diferencia de altura mĆnima determina si se permite o no el inicio de un paso del proceso. Resulta especialmente crĆtico cuando los componentes son muy finos. Un ejemplo prĆ”ctico: antes de un proceso de punzonado o impresión, hay que comprobar si se ha insertado realmente una pieza en bruto de metal o plĆ”stico. La diferencia de altura entre Ā«pieza presenteĀ» y Ā«sin pieza insertadaĀ» es de sólo 0,66 mm.
Esto supone un verdadero reto para las soluciones convencionales de sensores.
En la producción de rótulos de metal y plÔstico, las piezas brutas finas se introducen en un dispositivo antes de su procesamiento posterior, ya sea manual o automÔticamente mediante un sistema de manipulación. Antes de que se inicie el proceso de impresión o troquelado, debe reconocerse de forma fiable si la pieza se encuentra realmente en la posición de procesamiento.
Las condiciones marco son exigentes:
Un fallo no reconocido provocarĆa directamente rechazos o averĆas en la mĆ”quina.
Los sensores de proximidad clÔsicos o los sensores ópticos de conmutación no suelen ser suficientemente precisos en estas aplicaciones. Con diferencias de altura en el rango submilimétrico, las fluctuaciones debidas a la reflexión del material, la posición de montaje o la temperatura ya pueden ser mayores que la diferencia de medición real.
Lo que se necesita aquà no es sólo la detección de objeto, sino una medición de distancias de alta precisión.
La serie P3PC de wenglor, que se basa en el principio de la triangulación lÔser, es adecuada para este tipo de comprobación de presencia. Se proyecta un haz de lÔser muy fino sobre el objeto y se calcula la distancia exacta a partir de la señal reflejada.
La ventaja decisiva: el sensor no sólo reconoce Ā«objeto ahĆ o noĀ», sino que tambiĆ©n mide la distancia real, con una resolución de unos cientos de micrómetros. Esto significa que se pueden distinguir con fiabilidad incluso diferencias mĆnimas de altura.
Una pieza en bruto insertada eleva la superficie de forma mensurable, aunque esta diferencia sea sólo de una fracción de milĆmetro.
La estabilidad es crucial, sobre todo en aplicaciones con diferentes superficies de metal o plĆ”stico. La serie P3PC utiliza la llamada tecnologĆa TripleA, que significa:
proporciona. Esto significa que el resultado de la medición sigue siendo reproducible, aunque cambien las piezas o las condiciones ambientales.
AdemÔs de un rendimiento de medición puro, la serie de sensores también ofrece ventajas prÔcticas en el entorno de la mÔquina:
Pantalla en el sensor
La distancia medida puede visualizarse directamente. Los operarios pueden ver inmediatamente si el componente estÔ dentro del rango de conmutación.
Parametrización Bluetooth
Los puntos de conmutación se pueden ajustar de forma inalÔmbrica, lo que resulta especialmente útil en situaciones de instalación con poco espacio o en proyectos de reequipamiento.
Variantes IO-Link
Los valores de medición y los datos de diagnóstico se pueden transmitir digitalmente para integrarlos en sistemas modernos.
Campos de aplicación tĆpicos
Este tipo de comprobación precisa de la presencia no sólo es relevante para la señalización. Se pueden encontrar tareas comparables en muchas industrias:
Siempre que haya que detectar con fiabilidad componentes finos, la medición precisa de la distancia es mÔs fiable que una pura función de conmutación.
Si la diferencia de altura entre Ā«pieza presenteĀ» y Ā«sin piezaĀ» es inferior a un milĆmetro, la tecnologĆa convencional de sensores a menudo no es suficiente. Los sensores de distancia lĆ”ser, como los de la serie P3PC, permiten aquĆ una comprobación de presencia estable y reproducible.
En lugar de limitarse a reconocer si hay algo, mide a quƩ altura estƔ algo, y esto es exactamente lo que marca la diferencia con los componentes extremadamente finos.
Puesto